ser diferente no te ayuda

Lo habrás oído un millón de veces: “Sé diferente”, pero dicho así no te va a servir de mucho.

Es un consejo tan manido y poco analizado que está perdiendo todo su valor. De hecho es tan fácil de decir como difícil de llevar a la práctica con cierto éxito, y si de verdad lo has intentado sabrás de qué estoy hablando. De hecho, hay gente que está “siendo diferente”, o por lo menos lo cree,  pero esa diferencia no acaba de tener el éxito que esperaba.

Lo que quiero transmitirte en este artículo es que esta frase, “per se”, realmente tiene poco valor.

Entonces, ¿qué requisitos debe cumplir tu propuesta para te pueda ser útil “ser diferente”?. Pues quédate hasta al final y vas a conocer cómo creo que realmente puede ayudar la diferenciación a tu proyecto o negocio.

Ser diferente” como estrategia.

Evidentemente, aparte de la diferenciación, hay muchos más factores que son necesarios conjugar para llevar un negocio al éxito, y no podemos analizarlos todos en este post. Pero vamos a analizar hoy el “ser diferente”.

No digo que las estrategias de diferenciación no sean grandes estrategias. De hecho, me parece que son de las mejores que puedes utilizar si no quieres verte compitiendo por precio, que por cierto es de las que más crudas me parecen. Pero para que una estrategia de diferenciación funcione hay que tener en consideración varios factores a la hora de poder establecerla. Y yo te quería comentar aquí algunos de ellos para que cuando oigas este tipo de recomendaciones, o quieras implementarla en tu proyecto o negocio, sepas a qué atenerte.

El ser diferente tiene que ser interesante

Vale, esta es de perogrullo, pero tengo que comentarla.

Imagina un abogado que acude a los juicios y reuniones en chanclas, pantalón corto y camiseta de tirantes porque él “es diferente”. Te lo reduzco al absurdo en el ejemplo pero seguro que sabes a lo que me refiero. Que a ti te parezca que “tu diferencia” es la leche, no tiene porqué parecérselo a los que tienen que ser tus clientes. O puede parecérselo solo a uno o dos, con lo que, con eso, no vas a comer. Por tanto, busca una diferencia que resulte interesante y llamativa a un nicho de mercado suficientemente amplio y que además ese nicho sea capaz de pagar por tu producto o servicio.

El ser diferente debe ser capaz de ser percibido por tu cliente

Muchos pensamos que somos diferentes pero, ¿realmente nos hemos puesto a comprobarlo? ¿Les preguntas a tus clientes si perciben diferencias en tí con respecto a tus competidores? Muchas veces establecemos diferencias muy subjetivas y que, al final, no acaban de ser percibidas por el mercado, con lo que esa estrategia de diferenciación pierde todo su sentido. Puede que estés triunfando o que te vaya muy bien el negocio, pero si tu cliente no percibe qué diferencia le aportas con respecto a la competencia, el éxito de tu negocio no se debe a la diferenciación. Por tanto si vas a desarrollar tu negocio en base a esta estrategia asegúrate de que sea percibida de alguna manera por tu cliente.

El ser diferente debe aportar algún valor a tu cliente

Pensando que somos diferentes, que a la gente le gusta y que además se percibe, ya lo tenemos todo. ¡Pues no! Esto te puede ayudar a alcanzar cierta notoriedad pero no te va a ayudar mucho más.

Tu diferencia además, debe aportar valor a tu cliente. Por ejemplo, hay proyectos que se basan en tener un estilo “diferente”. Ya, ¿pero el tener ese estilo le aporta valor al servicio o producto que estás ofreciendo?

Imagina que eres un cachondo y además abogado. Vamos, el José Mota de los abogados. Y te dedicas a escribir en un blog y  grabar videos en tono de humor explicando, para humanos, algo tan árido como temas de legislación. Seguramente vas a tener muchos seguidores y fans, y probablemente yo sería uno de ellos. Incluso te pueden entrar algunos clientes encantados con tu estilo. Pero, ¿crees que esta diferenciación te puede servir para llenar mensualmente la nevera? ¿De verdad crees que los clientes van a acudir a tu bufete a que les saques de un problema legal gordo porque eres un cachondo en tu blog?

Busca diferenciación aportando valor al producto o servicio que ofreces para poder transmitir ese valor a tus clientes.

El “aportar valor” puede confundirse con el “ser interesante” para el cliente que hemos visto en el primer punto, porque a nadie deja de interesarle algo que realmente le aporta valor. Pero en la práctica esto no es así. Tú puedes aportar objetivamente valor a tu cliente con un producto o servicio pero si, por algún motivo o razón, a él no le parece interesante y no lo quiere, no se lo vas a conseguir vender.

Esto último entraría en otro de los temas que trataré en breve en el blog, así que no lo voy a desarrollar aquí. Si quieres enterarte, puedes suscribirte en cualquiera de los formularios que tienes por aquí e irás recibiendo toda la información que voy publicando.

Volviendo al tema que nos ocupa, hemos visto 3 claves que son fundamentales a la hora de SER DIFERENTE: busca diferencias que interesen, que sean percibidas y que aporten valor a tu cliente.

Esto ya es algo más que el “sé diferente” que oíamos hasta ahora. Pero… ¿ya lo tenemos todo?

Ahora resulta que, pensando así, que lo tenemos todo en cuanto a nuestra diferenciación con respecto a la competencia, lanzamos nuestro proyecto. Y todo nos empieza a ir de maravilla.

Pero resulta que, en 6 meses, vemos que empiezan a salir competidores que, dándose cuenta del buen resultado de nuestra estrategia, empiezan a “copiarnos” o imitarnos o como lo quieras llamar. Esto es algo bastante común en el mundo de los negocios así que no debería sorprenderte.

siendo diferentes muchos

Ahora empezamos a ser varios los que tenemos esa diferencia, por tanto los potenciales clientes empiezan a dejar de percibirnos como diferentes, fundamentalmente porque hemos dejado de serlo.

Nuestra currada estrategia de diferenciación, acaba de irse al traste. Ya no somos diferentes.

Triste pero real como la vida misma.

Pero entonces ¿Qué nos faltaba?

Busca ser diferente con tu “Unfair Advantage”

Suena muy misterioso lo de la “Unfair Advantage” y más si lo traducimos como “Ventaja Injusta”, que sería la traducción literal. Es una terminología utilizada en metodologías LEAN, y más concretamente se usa en el LEAN CANVAS. No vamos a entrar ahora en esto pero representa muy bien lo que quiero decir. Se trata de buscar una diferencia imposible de copiar por tu competencia, o al menos ponérselo muy difícil.

se diferente_leancanvas

Tienes que enfocarte en diferencias que puedas aportar al mercado y que realmente a tu competencia le vaya a ser difícil de copiar o “comprar” a corto o medio plazo, para evitar que tu estrategia se vaya al traste tan pronto como se den cuenta que tiene éxito.

Sé que esto complica mucho más el tema pero esta para mí es la clave de una GRAN estrategia de diferenciación y es lo que realmente aporta valor a la estrategia y lo único que la puede hacer perdurable a largo plazo. ¿Alguien dijo que fuera fácil?

Conclusión

Resumiendo los puntos que hemos visto podríamos decir entonces:

Sé diferente; busca diferencias que interesen, que sean percibidas por tu cliente, que le aporten valor y difíciles de copiar por tu competencia.

Como ves son solo unas palabrejas más, pero que, para mí, acaban de aportarle el valor que necesita al “sé diferente”.

Si piensas que este artículo te ha aportado algún valor, te agradecería que lo compartieses en tus redes sociales, y si quieres, espero tus comentarios más abajo.

Ayudo a profesionales y pequeñas empresas a descubrir al mundo su talento, emprendiendo su negocio en internet, para impulsarlos a alcanzar el futuro que desean

Facebook Twitter LinkedIn Google+ 

Share This

¡Compartir es sexy!

Comparte este post en tus redes: